miércoles, 5 de febrero de 2014

0:55

Llevaba mucho tiempo sin escribir; falta de tiempo o simplemente, de inspiración.
La verdad es que ahora tengo mucho de las dos, y creo que debo decir todo esto antes de que me parta en dos.
Me estoy perdiendo a mi misma.

No quiero seguir siendo alguien que se odia porque no es capaz de vivir como quiere, tal vez por eso todo el mundo cuestiona y juzga mis decisiones, porque ellos tampoco quieren vivir vidas incompletas, que carecen de todo aquello que aman.

Si tengo que hablar de cosas en concreto puedo decir que nadie entiende que prefiera estar algún año más luchando por conseguir mi sueño, que simplemente rendirme por conseguir algo ya; pero yo no soy así. Tal vez hace unos meses dudaba y lo habria hecho, pero no ahora; no yo. ¿Por qué? Porque hay gente que te hace abrir los ojos y ver lo que realmente has querido siempre. Seguramente, si me lo preguntas, te diré que nunca pensé que esa persona fuese la que es, y que, hace años me había reído de aquel que me lo hubiera jurado; pero así es, y lo mejor es que no sólo me ha hecho entender quien soy, si no que ha sacado la mejor parte de mi.

Por fin he entendido que el que te hace llorar para que aprendas es mejor que aquél que te esconde las verdades dolorosas y que sólo el primero se quedará a secarte las lágrimas; que nada es lo que parece y que todas las personas tienen algo especial.

Si estoy soltando todo esto, ¿por qué no decir que tengo miedo? Que nunca me habia sentido tan responsable, con tanto poder sobre mi vida y tal culpable de todo lo que pueda pasar a partir de ahora. Creo que por primera vez en mi vida, siento que ya no soy una niña, y ahora es cuando más desearía esconderme en unos brazos que me abrazasen fuerte y nunca me dejasen sola.

Me refugio en la única cosa que nunca me fallará: la música.
Hasta yo puedo fallarme un día, pero sé que mientras pueda cantar, el mundo no será tan malo. No solucionaré el hambre ni las guerras, pero si podré conseguir estar en paz conmigo e intentar reducir lo anterior. Sólo por intentarlo, merece la pena.

Echo de menos a tantas personas que tal vez muera por asfixia si el corazón se me sale del pecho al pensar en ello, pero a pesar de donde estén, sé que les tengo y que les volveré a ver. El problema es que hay alguien que no va a volver, y esa soy yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario