¿Que pasa cuando te desmoronas y no puedes seguir? No sé si sentir esto es lo normal. Traicionada por quien no debería, y si eso fuera lo malo, ni siquiera lloraría. Se supone que sufrir debe hacerte fuerte, pero yo...
Sólo sé reír para ocultar, nada de verdad hay ya. Recuerdo como sentí que mi cuerpo se partía en mil cachitos al oír que todo había sido una mentira. Intenté aguantarlo, y el shock me duró más de una semana. Cuando empecé a creermelo, no dejaba de pensar en ello; no quería que fuese verdad. Por primera vez mi orgullo no me dijo nada, simplemente calló y dejó que fuera mi cabeza quien ésta vez, actuara.
Tal vez no fue la mejor solución, pero era la que necesitaba yo. No podía vivir una mentira y, aunque la gente cambie y los sentimientos también, los hechos pesan más que las intenciones. A pesar de todo, la sigo queriendo más de lo que yo puedo llegar a querer.
Supongo que después de todo, estamos condenandas a ser lo que nunca fuimos.